Para Tere Irarrázabal, fundadora de OKWU, el crecimiento de su marca no responde a un modelo de negocios específico. Más bien es el resultado de escuchar lo que sus clientas quieren. En menos de dos años ha inaugurado cinco locales en Santiago y el siguiente paso es aterrizar en regiones.
por Blanca Andreucci de L'Officiel Chile / Fotos: Carlos Saavedra
El primer semestre de 2026 trajo consigo grandes desafíos para Tere Irarrázabal, quien creó la marca OKWU en 2019, con el propósito desimplificar las rutinas y educar respecto al maquillaje. Más que vender productos la maquilladora y empresaria busca brindar una experiencia transversal, en la que mujeres y hombres puedan resaltar su belleza de manera sencilla, asequible y sin miedo.
Según Tere, quien trabaja desde hace más de dos décadas en el mundo del maquillaje, una de las razones del éxito de OKWU es haber escuchado lo que las personas necesitaban. “Había mucha confusión por la cantidad de productos y las promesas falsas”, cuenta. Para ella, su marca es un espacio que faltaba en la industria, donde todo parece ser “muy inalcanzable y perfecto”.
Luego de casi cinco años de ventas a través de su página web, en julio de 2024 abrió su primera tienda en Avenida Luis Pasteur. Desde entonces ha sumado cuatro locales más, cada uno con identidad propia, pero manteniéndose fiel a la filosofía de la marca. “Las tiendas son más que un lugar físico: se trata de vivir la experiencia de OKWU. Nos preocupamos de cada detalle, que sea un lugar único y que proyecte nuestro amor e inspiración por la naturaleza”, comenta.
La fundadora señala que buscan que las tiendas “hablen por sí solas sobre lo que es OKWU, más allá de los productos”. Para lograr una experiencia que evoque lo natural, en la construcción de las instalaciones utilizan materiales provenientes de lugares como Perú y Marruecos, que destacan por sus colores y texturas, además de recursos reciclados que reafirman su compromiso con el medio ambiente.
Tere Irarrázabal relata que, más que el lanzamiento de un producto específico, el punto de inflexión para la marca fue la apertura de su primera tienda: “Nos dimos cuenta de que había que seguir por este camino, porque es lo que la gente quiere; estar más cerca, poder tocar, opinar, venir a maquillarse y sentirlo propio”. Este año OKWU llega a Viña del Mar y Concepción con la intención de seguir expandiéndose en distintas zonas de Chile.

L’OFFICIEL: ¿Qué sientes con la llegada de OKWU a regiones?
TERE IRARRÁZABAL: Me enorgullece muchísimo. Lo siento un desafío, porque quiero estar a la altura de lo que las personas de regiones se merecen. Han sido tan cariñosas y leales con nosotros durante estos años, que necesito que sientan ese cariño de vuelta y salga todo bien. Hay mucho tema logístico detrás de abrir en regiones, que es complicado; desde los bodegajes, el equipo, etcétera. No es abrir una tienda y desaparecer.
L’O: ¿Cómo ha evolucionado OKWU a lo largo de los años?
TI: Se ha logrado plasmar algo mucho más profundo que un maquillaje o producto en sí. Finalmente, OKWU es una forma de ver todo y de estar conscientes de la belleza en los detalles, en la luz, en la sombra y en la individualidad de cada persona (...) Fue muy orgánico todo el crecimiento. Siempre hemos escuchado lo que quiere la clienta o la alumna; nos van diciendo dónde crecer y de qué forma. No seguimos un modelo de negocios, creamos nuestro propio camino en respuesta a lo que la comunidad nos pide. Eso ha sido clave y explica por qué hemos tenido un crecimiento y resultado distintos al resto de las marcas. Funcionamos desde otra parte, no desde la planilla Excel, sino más desde los sentimientos y de lo que creemos, porque este proyecto tiene sus bases y un equipo muy sólidos. Todo fluye.
Además de los módulos en Viña del Mar y Concepción, OKWU abrirá su sexto local en Santiago. La nueva tienda estará ubicada en el mall Cenco Costanera, en Providencia, y será el espacio más grande de la marca en un centro comercial.